Ya funciona el formulario de contacto
Tras varios meses con el formulario de contacto fuera de servicio (lo desactivé por problemas de SPAM) y tras varios intentos de configurar un plugin de WordPress fácil y en castellano -también es verdad que lo he ido dejando pasar, finalmente lo he vuelto a poner en marcha gracias al plugin Secure Form Mailer Plugin For Wordpress desarrollado por Dagon Design.
El conector (o plugin) es fácil de instalar, sólo hay que subirlo a la carpeta wp-content/plugins, activarlo y crear una página en la que el contenido será una simple etiqueta HTML. Luego, desde Opciones tendremos la posibilidad de configurar el aspecto del formulario. Existe un fichero, English.php, en el que se definen los textos que se muestran al procesar el formulario. Es muy sencillo de traducir. Si alguien lo quiere que contacte conmigo.
La única pega que le veo es que GMail detecta los mensajes como SPAM. No sé por qué motivo.
Preguntas inteligentes
¿Tienes una web y tus visitantes contactan contigo para hacerte preguntas “chorra” que nada tienen que ver con el cometido de tu web?¿Eres profesor y tus alumnos te preguntas cosas que tienen escritas delante de las narices una y otra vez?¿Moderas un foro y te pasas el tiempo borrando mensajes inapropiados? Tal vez, sea el momento de hacerles leer, a tus usuarios o alumnos, el siguiente texto: Cómo hacer preguntas de manera inteligentes.
Tras leerlo, almenos deberían aprender cómo funcionan las cosas en la web y a conocer ciertas reglas básicas de comportamiento, ya que muchas veces actúan así, por pura ignorancia. Algunos cambiarán de actitud, otros no.
Technorati Tags: nettiqueteJorge Drexler en Castellón
Tuve la ocasión, y el lujo, de poder ver en directo a Jorge Drexler en el Auditorio de Castellón. Para mí, que envidio a este tipo de artistas, fue una experiencia sensacional.
Arrancó con 12 segundos de oscuridad, solo, guitarra en mano. Sensibilidad a flor de piel. Tras las primeras, estrofas entraron los músicos mientras un foco giraba en el centro del escenario dejándonos, durante doce segundos, en la semi oscuridad. Genial.
Al principio, Drexler me pareció algo distante, en las tres primeras canciones, apenas habló. A partir de la cuarta, se destapó y comenzó un diálogo con el público que ya no acabaría.
Era curiosa la combinación de instrumentos que acompañaban a la voz y la guitarra de Jorge Drexler: un contrabajo, un violín, una bateria y otros instrumentos de percusión, y una guitarra eléctrica. En algunas canciones sonaron un violín de agua y una especie mandolina. Además, sobre una mesa había dos portátiles Sony Vaio desde los que, creo, manejaban la iluminación y los efectos de sonido. Una mezcla de tecnología y tradición. Una combinación que ritmos nada convencionales.
Sus canciones ganan en directo porque llegan mejor, sin intermediarios. Ejemplos claros fueron, Eco, Deseo y Guitarra y vos. Canciones que cobraron un nuevo significado, como si se trataran de una revelación.
También sonaron, de su último disco: La vida es más compleja de lo que parece, Transoceánica, La infidelidad en la era de la informática, High and Dry, Inoportuna, Hemana duda y Disneylandia. Nos regaló Horas, solo con su guitarra, además de una versión del Dance me to the end of love, de Leonard Cohen; Todo se transforma, Se va, se fue, Polvo de estrellas, El pianista del gueto de Varsovia y algunas más que ahora no recuerdo. El final fue apoteósico, tras dos bises, a ritmo de percusión, Memoria del cuero.
Dos horas que me pasaron en un suspiro.
¿Cosas que no me gustaron? El juego de luces, en general, me agradó, aunque en algunos momentos me pareció demasiado mareante. También en alguna canción, no sé si a causa de la acústica del recinto, los efectos sonoros sonaron un poco estridentes. El precio de las entradas, 24€ en platea, un poco alto, pero los vale.
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